
El mes de diciembre en España se caracteriza por su baja actividad en la huerta. Se trata de un periodo en el que el crecimiento de los cultivos se ralentiza por el frío. Por ello, es el momento de proteger a las plantas del frío, de realizar el abonado y empezar con los primeros cultivos.
Es importante destacar que existen cultivos muy resistentes al frío. Lo que hay que tener en cuenta es que se vuelven resistentes cuando ya han crecido y se han asentado correctamente en el terreno.
Sin embargo, ciertos vegetales pueden sembrarse perfectamente en el mes de diciembre. Los más típicos son el ajo y el bulbo de cebolla. Los guisantes también se pueden plantar, e incluso algunas variedades de patatas y tomates, entre otros vegetales. En algunos casos es importante sembrar en semilleros protegidos del frío extremo.
Las plantas resistentes al frío y a las heladas son el puerro, la remolacha, la escarola, la espinaca, el nabo, el brócoli, la coliflor… En resumen, verduras con una alta calidad nutritiva.
Durante el invierno, es recomendable no dejar el suelo desnudo. Las heladas podrían reducir la fertilidad de la tierra. Si no se va a plantar nada hasta la llegada de la primavera, lo ideal es proteger la zona con una cubierta. Estas pueden ser cubiertas de plástico para invernaderos, mallas contra las heladas o mantas térmicas.
Los agricultores han ido experimentando y desarrollando técnicas eficaces para contrarrestar los efectos de esta fría temporada. Los años han demostrado que la formación de surcos, la orientación del suelo y la profundidad de siembra, entre otras técnicas, aumentan la resistencia y tolerancia de las plantas frente a las heladas.
Por otra parte, se aconseja evitar el abonado con nitrógeno durante el momento más frío del año. Este tipo de abono favorece el desarrollo de la planta y, por lo tanto, se incremente su exposición ante las heladas. Como alternativa, se recomienda el abonado mediante potasio y fósforo.