
Inicio / Agroconsejos / Curiosidades / Los fitosanitarios y su necesidad de cambiar su composición
Los productos fitosanitarios han sido y son muy útiles para la agricultura. Sin embargo, en un principio, su composición resultaba dañina tanto para el ser humano como para el medio ambiente.
Los productos fitosanitarios tienen como objetivo principal proteger las plantas y vegetales de los organismos perjudiciales. Entre ellos destacan los insecticidas, fungicidas, herbicidas, etc. Es muy importante realizar un uso correcto y responsable de los productos fitosanitarios, ya que su mala utilización puede suponer riesgos para la salud de las personas y el medio ambiente. Por lo que los productos fitosanitarios solo deben usarse para ese fin.
Los fitosanitarios también reciben el nombre de agroquímicos por su composición y su uso en el ámbito agrícola. Además, todos deben estar registrados en el Registro Oficial Central de Productos y Materiales Fitosanitarios. Esto lleva siendo así desde el año 1942 por decreto.
Con las nuevas necesidades e inquietudes de la sociedad, los productos fitosanitarios también se han visto con la obligación de mejorar en este aspecto. A medida que se ha avanzado, se requiere una menor dosis y, además, contienen una menor toxicidad.
De hecho, en el caso de los fungicidas se utilizaba como componente el sulfato de cobre. El cobre es un fitotóxico que ha podido reducir su dosis con la aparición de otras alternativas como las estrabilurinas. Estas disminuyeron la dosis desde los 0,15 hasta los 0,25 kg/ha.
Por otra parte, la preocupación de los insecticidas, además de su toxicidad, era su persistencia en el producto. Los insecticidas dejan residuo, pero con el tiempo se han conseguido sustancias con muy baja toxicidad y muy baja cantidad de residuo como los neonicotinoides.
En cuanto a los herbicidas, estos han supuesto numerosas ventajas respecto al bienestar del agricultor. Un caso de estos es el paso a la siembra directa en muchos cultivos, como por ejemplo el del arroz.